Patrimonio de Albares
Lugares de interés
Un recorrido a pie por la memoria de piedra del pueblo —la iglesia, el adarve, las casonas nobiliarias— y por el patrimonio disperso del término: las siete ermitas y las 58 chozas de pastores.
Albares es un pueblo que guarda su historia en las cosas pequeñas: un escudo tallado en una fachada, un arco de piedra que cruza una calle, una choza de pastor perdida en el campo. Cada rincón esconde un detalle con el que sorprender al visitante. Este es el recorrido que proponemos para descubrirlo, parada a parada, tal y como se camina realmente por sus calles y su término.
Plaza Mayor
Iglesia de San Esteban Protomártir
Construida entre finales del siglo XVI y principios del XVII, preside la plaza mayor combinando el gótico y el barroco en una sola nave de tres cuerpos y cuatro tramos. El adarve la limita por el este, dándole un aspecto casi de fortaleza. En su interior espera el retablo mayor —copia del original, perdido en la Guerra Civil— y la escultura de San Esteban que le da nombre.
Junto al adarve
Casona de los Alcalá-Galiano
Una casa del siglo XVI que sigue habitada, aunque hoy solo conserva su portada original de piedra tallada con el escudo de armas de la familia. Es una de las huellas más claras de la prosperidad nobiliaria que vivió Albares siglos atrás.
Origen musulmán
El Adarve
El elemento más singular del pueblo: un paso defensivo elevado que se estima de origen musulmán y que hoy regala algunas de las mejores vistas del entorno. Caminar por él es, literalmente, caminar por la línea que durante siglos protegió Albares.
Calle San Sebastián, 6
Casona de los Suárez y Salcedo
Su fachada guarda un escudo del siglo XVII ricamente tallado en alabastro, el detalle heráldico más elaborado que se conserva en todo el municipio. Basta detenerse un momento frente a la puerta para apreciarlo.
Hallazgo en una vivienda particular
Pintura mural al fresco
Una escena de batalla del siglo XVI, con dos caballeros cristianos asaltando una ciudad defendida —a juzgar por cascos y armas— por guerreros berberiscos. Apareció escondida bajo capas de cal en una casa del pueblo, y es una de las sorpresas menos conocidas de Albares.
Dos épocas, frente a frente
Los Ayuntamientos, viejo y nuevo
El Ayuntamiento Viejo, con su característico arco que cruza la calle, es uno de los símbolos más fotografiados del pueblo. Justo enfrente, el Ayuntamiento Nuevo —terminado en 2009 sobre el solar de una antigua mansión— alberga hoy la biblioteca, el archivo histórico y la sala de exposiciones.
Un tributo con nombre propio
Colegio «Don Carlos Jiménez Díaz»
Lleva el nombre del ilustre médico ligado a Albares —su padre era natural del pueblo—. Levantado a mediados del siglo XX, ha formado a varias generaciones de vecinos y sigue siendo un motivo de orgullo local.
Sobre el pueblo
Cerro de las Cruces
Un lugar sagrado donde el viacrucis se dibuja con cruces dispersas por la ladera, hasta llegar a las tres que coronan la cima. Al pie del cerro, hacia el oeste, se esconde una pequeña cueva con altar conocida como la «cueva del calvario».
A diferencia de otras construcciones rurales levantadas solo con piedra seca, las chozas de Albares se hicieron con piedra unida con mortero, lo que les dio mayor estabilidad y las ha dejado en pie hasta hoy sin apenas intervención moderna.
Cada choza tiene un orificio en lo alto de la cubierta para dejar salir el humo de las hogueras con las que los pastores se calentaban y cocinaban: una solución tan sencilla como eficaz, y sorprendentemente parecida a la que se empleó siglos después en el diseño de la tumba de Petrarca.
Fueron también el punto de encuentro entre agricultores y pastores: el ganado fertilizaba los campos con su estiércol, y a cambio los pastores accedían a los productos de la tierra. Una economía de intercambio que sostuvo a la comarca durante generaciones.
Las siete ermitas
Todas de planta cuadrangular y traza sencilla, aunque hoy con decoración escasa; solo tres siguen abiertas al culto y a la visita.
San Antonio
La más importante y mejor preservada: alberga al patrón del pueblo. Edificada en 1570 y reformada entre 1723 y 1733, su escultura de San Antonio data de 1782.
Se puede visitar
Santa Bárbara
Escenario cada año de la tradicional subida de Santa Bárbara, una de las citas más queridas del calendario festivo de Albares.
Se puede visitar
Inmaculada Concepción
Construida entre los siglos XVII y XVIII, con un pórtico añadido recientemente. El 8 de diciembre su imagen sale en procesión desde la iglesia.
Se puede visitarSanta Catalina
Una de las ermitas que hoy permanece cerrada, testimonio de un culto que fue perdiendo actividad con el paso del tiempo.
Sin culto activoSan Cristóbal
Igual que Santa Catalina, conserva su traza sencilla característica aunque actualmente no está abierta a la visita.
Sin culto activoLa Virgen
La séptima de las ermitas del término, completa el conjunto que durante siglos marcó los límites simbólicos y religiosos del pueblo.
Sin culto activoSigue el recorrido
Este paseo por el casco urbano y el término se puede completar con más contenido ya cartografiado al detalle en Albares.info.