Las calles de Almoguera vuelven a llenarse de ilusión, trabajo y tradición con los preparativos previos a la procesión del Corpus Christi. Vecinos y voluntarios dedican horas de esfuerzo para embellecer el recorrido que seguirá la procesión, manteniendo viva una de las celebraciones más entrañables del municipio.
Por un lado, destacan los cuidados altares, preparados con esmero y devoción, que se convierten en puntos de oración y encuentro a lo largo del recorrido. Cada detalle refleja el cariño y la dedicación de quienes colaboran en su montaje.
Por otro, las calles se transforman gracias a las coloridas alfombras de serrín teñido, auténticas obras efímeras que llenan de color y simbolismo el pavimento. Entre los diseños que cada año forman parte de estas alfombras destacan los nombres de los niños y niñas que han celebrado su Primera Comunión, una tradición que les permite participar de manera especial en esta festividad y que añade un significado muy emotivo al recorrido de la procesión.
El resultado es una combinación de fe, arte popular y participación vecinal que convierte la celebración de la procesión del Corpus Christi en una de las manifestaciones más bellas y emotivas de la tradición de Almoguera. La devoción, el esfuerzo colectivo y el orgullo por mantener vivas las costumbres se reflejan en cada altar y en cada alfombra, creando un entorno único que engalana las calles del municipio para una jornada muy especial.




