El Carnaval de Albares se vivió con una enorme participación y un ambiente festivo que se prolongó hasta el final. El baile parecía no tener fin y los asistentes disfrutaron de una jornada llena de alegría, disfraces y diversión.
Como broche final, llegó uno de los momentos más esperados: el chocolate acompañado de tortas, que puso el toque dulce a la celebración y permitió despedir la fiesta compartiendo un último momento entre vecinos y amigos.
Una jornada para recordar, en la que la participación y las ganas de disfrutar hicieron del Carnaval una auténtica fiesta popular.