Hoy, como marca la tradición, Albares ha celebrado la subida a Santa Bárbara. Desde la iglesia del pueblo, vecinos de todas las edades han acompañado la imagen durante el recorrido hasta la ermita.
Una vez arriba, se ha celebrado la misa y, después, la gente se ha reunido en los alrededores para comer en el campo, compartiendo la jornada en un ambiente cercano y agradable


Los hornazos
Los hornazos, una especie de masa de pan dulce que suele incorporar huevo cocido, se preparan con esmero para ser expuestos durante las fiestas de los quintos, jóvenes que antiguamente alcanzaban la edad para el servicio militar. Aunque el contexto ha cambiado con el tiempo, la tradición sigue viva como una forma de celebrar el paso a la vida adulta y reforzar los lazos comunitarios.
Lo más llamativo no es solo su sabor, sino el momento en que se exhiben: los horznazos se colocan en lugares visibles, casi como pequeñas obras de arte culinarias. Vecinos y visitantes pasean para contemplarlos, compararlos y, por supuesto, degustarlos después. Esta exposición convierte algo cotidiano en un acto colectivo, donde cada pieza cuenta una historia familiar y un orgullo compartido.